Muchos padres y madres nos preguntan: ¿será la música un factor de cambio para mi hijo con discapacidad?

La respuesta: sin duda que si! Hacer y tocar música es saludable para todo tipo de personas. Ayuda a desarrollar y potenciar la creatividad, atención, concentración, memoria, expresividad, flexibilidad, motricidad, funciones vestibulares y por supuesto es un excelente medio de cohesión y comunicación social. “En los 12 años de experiencia trabajando con grupos de este tipo, puedo decir que la música como herramienta de trabajo ha colaborado con varios cambios milagrosos en la vida de muchos participantes de nuestros programas…” José Ignacio Carranza, Master en Musicoterapia de la Universidad Autónoma de Madrid, (a cargo de este taller).

Nuestra metodología y objetivos

  •  Explorar y conocer diferentes instrumentos
  • Conocer cuál es la función de cada uno en un contexto musical
  • Aprender a escuchar música y comprender los conceptos que están implícitos en ello
  • Utilizar juegos que nos permitan transmitir estos contenidos de forma práctica y NO teórica

Nuestro objetivo central es formar un grupo de niños y jóvenes a partir de los 12 años de edad, que puedan compartir una experiencia musical grupal semanal donde aprendan e incorporen habilidades musicales con un fin estético, además de que conformen un grupo de pertenencia en un contexto lúdico que de paso a la composición, la improvisación y la expresión de un mundo personal plagado de vivencias que necesitan ser contadas y transmitidas.

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